"Se prohíbe el consumo de alcohol y la alteración del descanso vecinal por música o ruidos"
Sí, también a los del Disco-Bar de arriba.
Hay que obsesionarse con las cosas; vivirlas con la máxima intensidad. Nada de tibiezas, nada de aburridos equilibrios. Eso sí, de modo sucesivo, porque la intensidad simultánea agota.