Hay que obsesionarse con las cosas; vivirlas con la máxima intensidad. Nada de tibiezas, nada de aburridos equilibrios. Eso sí, de modo sucesivo, porque la intensidad simultánea agota.
viernes, 5 de febrero de 2021
Advertir la vida mientras se vive
El vino y la poesía; una intuición de siempre y una constatación de hace poco. Sincréticos, simbióticos, profundamente bellos. Justo lo que quiero: que la belleza profunda me sorprenda en una etiqueta, en una esquina, en un momento. El disfrute del tiempo y de las personas que lo habitan.
Cara B. Vendrá de donde venga, pero no pienso renunciar a la belleza.
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